
El desafío — Un operador logístico con un centro de distribución de 18.000 metros cuadrados y operaciones durante las 24 horas registraba incidentes recurrentes relacionados con la circulación de autoelevadores, el movimiento de mercaderías y las maniobras de carga y descarga.
En un período de doce meses se habían producido diversos accidentes con lesiones, daños sobre instalaciones y episodios que obligaron a interrumpir temporalmente sectores de trabajo.
Aunque la empresa cumplía con las capacitaciones y los controles básicos exigidos por la normativa, los incidentes continuaban repitiéndose.
La situación generaba preocupación en la dirección de operaciones. Además del impacto sobre los trabajadores, los accidentes provocaban demoras, reorganización de turnos y costos indirectos difíciles de cuantificar.
La compañía convocó a Grupo Gaman para identificar las causas de los incidentes y desarrollar un sistema preventivo que pudiera sostenerse en el tiempo.
La intervención de Grupo Gaman — El segmento de Prevención, a través de EHS, inició una evaluación de riesgos operativos que incluyó recorridas técnicas durante diferentes turnos, observación de tareas, entrevistas con supervisores y revisión de registros de accidentes.
El diagnóstico permitió identificar tres factores críticos: cruces frecuentes entre peatones y equipos móviles, procedimientos de circulación que no se respetaban de manera uniforme y maniobras de carga realizadas sin controles consistentes.
Los especialistas desarrollaron un plan de intervención que contempló el rediseño de circuitos de circulación, la delimitación de zonas peatonales, mejoras en señalización, protocolos para los muelles de carga y procedimientos de verificación de equipos.
También se estableció un programa de capacitación práctica para operadores y supervisores, con especial atención al reconocimiento de situaciones peligrosas y a la comunicación de incidentes sin lesiones.
La intervención se extendió al segmento de Salud.
Mediante sus servicios de medicina laboral, Grupo Gaman coordinó evaluaciones de aptitud para los puestos correspondientes y recomendaciones de seguimiento ocupacional, especialmente para trabajadores que desempeñaban tareas críticas.
Desde Seguros se revisó la siniestralidad asociada a la ART y se analizaron las coberturas de responsabilidad civil, equipos móviles y mercaderías.
La información obtenida durante las evaluaciones preventivas también permitió identificar posibles brechas de protección ante daños materiales o interrupciones operativas.
Los resultados — La empresa incorporó procedimientos estandarizados, controles periódicos e indicadores para evaluar la evolución de la frecuencia y gravedad de los incidentes.
Los responsables operativos comenzaron a contar con información para detectar desvíos y adoptar medidas correctivas antes de que se produjeran nuevos accidentes.
La coordinación entre prevención, medicina laboral y seguros permitió abordar tanto las causas de los incidentes como sus posibles consecuencias humanas y económicas.
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